Archivo por meses: mayo 2006

Casualidades. Gabriel Abril y Aurora Beltrán

Buscando cosas en la red me he encontrado con este texto sorprendente, Leedlo. Las casualidades de la vida hacen, que Gabriel Abril (actúa en Avilés el 12 de mayo), hable de un concierto de Tahúres Zurdos en BCN (Aurora Beltrán actúa en Avilés el 20 de mayo). Aunque siguen los niños tirando petardos el día no es tan ruidoso como yo me esperaba. Quiero dedicarme a hacer cosas en el estudio pero, sorprendentemente, será por el cansancio de todos los días de curro y las tensiones de los últimos días con el local de ensayo y encontrar un grupo o alguien para poder pagarlo, me despierto a las 11 de la mañana. Esto, que no recuerdo que me pasara desde hace años, me ha dejado el cuerpo un poco raro, pero como era día de fiesta me he dejado llevar por el mediodía. Después de comer me acerco hasta el Pabellón de Badalona. Judas Priest (con Rob Halford de nuevo) y Barón Rojo tocan hoy en un cartel de los que hacen historia. Los heavys más voluntariosos ya están apostados en la puerta. Después de sortear a los revendedores de turno me encuentro que una entrada vale 35 euros. Como me parece un exceso para estos días de fin de mes, me doy una vuelta por los alrededores (nunca se sabe a quien puedes encontrar) y regreso a Barcelona.
En La Boite presentan su nuevo disco, 17 años, los Tahúres Zurdos. Como ya he hablado mucho de ellos esta última temporada no me queda mucho que decir. Resistencia, autenticidad, rock’n’roll en estado puro… todos son sinónimos de esta banda que ha resurgido de sus cenizas. Me animé a ir pese a que la sala, La Boite no me gusta nada. Mala visibilidad a la que se juntan diez personas, sonido justito, y el recuerdo de cuando quisimos alquilar la sala para presentar mi disco y no nos hicieron ni puto caso. Después de llamar y llamar por fin me dieron fecha para un lunes a las 12 de la noche. Parecía cachondeo. Además tuve que oír que mi música no era el estilo que la sala suele programar. Pues ahí se quedaron con su sala que, encima, me costaba una pasta. No había vuelto desde entonces. El concierto era con invitaciones de Cadena 100. Por supuesto yo no tenía, pero como suele pasar en estos casos en los que se regalan entradas, la gente tiene más de las que necesita así que no fue difícil conseguir una. El concierto cortito, la sala (una vez más) obliga a terminar en una hora. Una hora intensa eso sí. Repaso a los temas más emblemáticos Naufragio, Nieve negra, Chicas Fuertes, La noche es… y por supuesto El chico de la mirada asustadiza y Tocaré.
Aurora lloró de emoción al ver el cariño con que la gente los recibió. Prueba evidente de los malos tiempos pasados. Lo que más me sorprendió fue el final. Con el disco a la venta en la propia sala, Aurora no paraba de firmar hasta que un amable segurata echa a todo el mundo del sitio a gritos (la sala de nuevo, y van…). Aurora sale a la calle, se sienta en el suelo y firma, besa, abraza y agradece a todo el personal con autentica devoción. Me quedo hablando con su manager, la guapísima Idoia, y Aurora le pide que si le puede traer la chaqueta ya que está en medio de una corriente de aire. Idoia desaparece y tarda en volver. Le dejo caer mi chaqueta encima de los hombros –yo estaba situado detrás- murmura un “gracias”. De pronto se da cuenta de la cazadora no es la suya “esta chupa no es la mía”. “No, es la mía” le digo. Me mira y me dice “Todavía quedan caballeros”. Pues eso. Besos y abrazos.

Los Space Cakes, atacan de nuevo

Vuelven los Space. David Velado y cía, vuelven al directo, pero con un disco bajo el brazo…. Dias antes de que Space Cakes presenten a los medios de comunicación su nuevo disco, el 4º de su carrera, empiezan una serie de directos, en pequeños locales; Este viernes 5 de mayo a las 23,30h, estarán en Candás, en la sala Zappin. Nos vemos allí.

Soberbia Janet Feld

La cantante norteamericana Janet Feld nos dió una lección sublime del mejor folk-pop que se pueda oir hoy en dia.
Su paso por el Don Floro el pasado 29 de abril será dificil de olvidar.A las 21:45 exacto se subió al escenario esta musa del folk americano, con dos únicas armas, su voz y su guitarra. ¿Y para qué más?, me pregunto yo. Pero antes de entrar en materia y analizar del porqué las críticas que predecían el éxito de Janet en Avilés, no eran humo, más bien todo lo contrario, quiero no pasar por alto, algo palpable y real.Lo primero, darle las gracias a la gente que acudió al concierto. Sois maravillosos. Un comportamiento y respeto (silencio) asi, no lo recordaba yo desde hacia tiempo. A sabiendas de que un concierto acústico, en un bar, es muy difícil de organizar sin el apoyo y complicidad del público; lo de Janet, el pasado sábado, me pareció tan bonito como inolvidable. Por eso, gracias de verdad a todos los que asististeis.
Por el contrario no quiero dejar pasar la oportunidad de comentar y soltar unas preguntas en el aire. ¿Dónde estaban los músicos de Avilés?, ¿Dónde estaban los folkis de esta ciudad?. A buen seguro moviendo el culo en algún bar a ritmo de bakalumba.
No tengo nada contra esto, pero si me da bastante pena y dolor, tener que soportar, a los mismos de siempre, cuando me dicen a lo largo del año en muchas ocasiones: -es que no hay nada interesante, nunca-. Perdonad chicos, los que no sois nada interesantes sois vosotros. Más bien, diría que sois todos unos patanes.Janet desgranó durante hora y media, algunas de las canciones de sus 4 discos, sobre todo del Pulling on Strings. No faltaron las versiones como el Born To be wild, que interpretó de manera brillante y que el público agradeció. El final fue, como se esperaba, con una Janet entregada a todos y cada uno de los que quisieron charlar con ella, firmando muy gustosa los discos que allí se vendieron.
Un placer conocerte Janet.